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Valdesangil

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La casa.

Situación 

Entrada a Valdesangil en invierno.

40° 24' 13" N    5° 44' 55" W

 Valdesangil, es una pedanía de Béjar, de la que dista solamente 3 Km., al sur de la provincia de Salamanca, en la zona montañosa y verde que compone el paraje de la Sierra de Béjar-Candelario, “frontera” entre Castilla-León  y  Extremadura en las estribaciones del extenso  Sistema Central, constituido por afloramientos graníticos.

         A muy corta distancia encontramos:   

- La Estación de esquí La Covatilla, única en la Sierra de Béjar-Candelario.

Béjar, con sus 5 iglesias, gastronomía, historia y parques renacentistas. 

Pórtico de la iglesia.

- La Vía de la Plata , con tramos conservados de la calzada romana original.

- Guijuelo, capital de la denominación de origen del cerdo ibérico de Salamanca. 

- El pintoresco pueblo de Candelario , conjunto Histórico Artístico.

- La Sierra de Francia, con sus pueblos turísticos (La Alberca, Mogarraz, Miranda del Castañar, etc.) y el Valle de Las Batuecas con su famoso monasterio y pinturas prehistóricas. 

- Todo un entorno de castañares, robledales, senderos, rapaces, flora y naturaleza viva.

  Valdesangil está a unos 1040 m de altitud, orientado hacia el Sur y enclavado en un pequeño valle, al final del cual encontramos un circo de elevaciones graníticas, en los que se practica la escalada. Desde la llanura elevada del valle contiguo, se pueden ver muchos pueblos de los alrededores; este valle recoge sus aguas en un arroyo llamado Valdesangil, cuyo nombre comparte con la población.

 

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Geología:

 Los alrededores de Valdesangil se caracterizan por grandes afloramientos graníticos que forman cerros, entre los que podemos citar, como más relevantes: “Cancho Bermejo ”, mole de granito sin vegetación, suavemente erosionada, con paredes verticales de 25 a 30 m, que utilizan las escuelas de escalada. “Piquitos ”, de 1250 m, con peñas de formación caprichosa. “Cabeza Gorda ”, de 1500 m, y el promontorio de “Valdeama”. En días claros, con prismáticos, desde "Cabeza Gorda" se alcanza a ver Salamanca (a unos 65 km).

"Cancho Bermejo".

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Flora:

 Flores.  Flores.

  Muy variada y cambiante según la estación del año. Abundan las gramíneas,   que nos regalan cada año una primavera espectacular por su floración. Son muy frecuentes violetas silvestres , petunias , pensamientos , lilas y margaritas.  

 Rosa en la nieve.  Rocío abundante todo el año.

  Los árboles: robles , castaños , fresnos , sauces , quejigos , alisos , serbales , arces , acebos , álamos , laureles , tilos , algunas encinas , etc. nos permiten gozar de la evolución del color de cada estación del año.

 Romero.  Pasionaria.

  Entre los frutales, son abundantes moreras , manzanos , perales , cerezos , higueras , membrillos y algunos granados .  Como arbustos podemos citar los más abundantes: escobas , piornos , espinos , majuelos , durillos , zarzamoras , etc.

 Beleño blanco.  Hibisco.

  Entre las plantas aromáticas, abundan tomillo , cantueso , romero , orégano , poleo , hierbabuenamanzanilla , limonera, .... Es muy variada la presencia de setas: champiñón silvestre , parasoles , caminitos , setas de cardo , boletos , colmenillas , amanitas , lactarios , lepistas , rúsulas , etc.


   Castaños , tejos , robles , cedros , pinos , nogales , cipreses , árboles aclimatados a estas latitudes, que proporcionan sus frutos sobre los que se han construido las tradiciones y fiestas populares.

Castaño común. Castaño de Indias. Roble común. Tejo común. Cedro del Líbano.

Cedro del Líbano.

  En esta región hay ejemplares dignos de mencionar como el cedro del Líbano de la izquierda, al que se le calculan más de 600 años de edad, o la impresionante morera de la fotografía de la derecha.

También existen abetos 'douglas' , acebos , algún ejemplar de secuoya y otros árboles más o menos exóticos, en parques o en jardines privados.

Morera en Valdefuentes.

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Fauna:

Es muy importante la presencia de distintas aves rapaces protegidas, como el milano real , el halcón , el águila , el buitre leonado , el gavilán , el autillo , el cernícalo , etc. cuyo vuelo e involuciones se pueden observar casi durante todo el año por estos parajes y distinguir por su silueta en vuelo.

Entre las aves pequeñas podemos citar el muy abundante mirlo , la alondra , la migratoria oropéndola , el ruiseñor , el pito real (o pica pinos ), la urraca , la abubilla , etc.

La cigüeña hace acto de presencia cada año, prolongando cada vez más su estancia o quedándose permanentemente si tienen la alimentación asegurada. Debido seguramente a la relativa cercanía del parque natural de Monfragüe , se observan de cuando en cuando algunas garzas .

Independientemente de lo que es de esperar en esta región, como son las distintas razas de vacuno, el cerdo ibérico, etc. también aparecen el jabalí , la perdiz , la paloma torcaz y alguna variedad más, propia del ambiente cinegético que aquí se disfruta.

Con frecuencia se pueden ver jinetas , tejones , erizos , comadrejas , topos , algún gato montés y alguna cabra hispánica .

Hay reptiles como la salamandra , la salamanquesa y el lagarto .

Como curiosidad, también contamos por estos campos  con el escarabajo ciervo , poco común en estas latitudes.

Milano real.
Milano negro.
Jabalí.

Erizo común.

Aguilucho.

Halcón Común.
Gineta. Perdiz roja. Abubilla. Garza Imperial.

 
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Historia:

Campanario de la iglesia parroquial.

Como en todas las poblaciones antiguas de Castilla y León, su historia se remonta a asentamientos Celtas o Celtíberos, posteriormente quizá Vettones, que se continúan utilizando a lo largo de los años como aldeas de ganaderos o agricultores. En nuestro caso, hemos de destacar la innegable influencia romana en puentes y demás soluciones viarias, como consecuencia de la cercanía a su calzada Norte-Sur, posteriormente llamada Vía de la plata que, al parecer, debe su nombre a la denominación que le dieron los árabes. Cabe señalar que en esta zona existen yacimientos arqueológicos celtas o celtíberos (tumbas antropomorfas), romanos e innumerables restos de la cultura árabe, como son las propias murallas de Béjar.

Con la presencia cristiana, la aparición de templos, construidos sobre sobre lugares de culto muy anterior, hace que la población se acomode alrededor de estos y se encuentren registros de su historia. En nuestro caso, Valdesangil fue un poblado extramuros de Béjar, un arrabal compuesto por ganaderos, colmeneros, etc.

La población aparece como un conjunto de casas alrededor de una primitiva ermita de Ntra Sra de Los Remedios, hogares de ganaderos, agricultores y colmeneros con prados y rediles, denominándose Las Casas de Val de San Gil en las ordenanzas de Béjar sobre conservación del monte y de instalación de colmenas.   La denominación de "valle" de San Gil sin duda obedece a su situación, protegida por un circo de granito, en un pequeño valle citado más arriba 

En el Archivo Municipal de Béjar la inscripción más antigua que aparece es la de una escritura del año 1525, en la que ya se nombra a esta población como Valdesangil. Otra posterior de la venta de un linar con fecha de 1709 en la que también se denomina así a esta población.

En los archivos parroquiales aparece que, en 1715, se firma en la Villa de Béjar la escritura de obligación de construir un nuevo templo, en lugar de la existente ermita, y el canónigo de la Catedral de Plasencia D. Francisco Hernández Nieto sufragó los 10.000 reales de vellón, importe de la nueva Iglesia Parroquial construida con sillares de granito, destacando su torre campanario y en su interior el coro elevado y los retablos, en uno de los cuales aparece un escudo similar a los correspondientes al apellido Gil, que se supone el propio de esta población. El retablo del altar mayor es una pieza notable, perteneciente al taller de los Churriguera. La iglesia continúa en uso y es visitable

Escudo de los Gil.

Iglesia. Coronación de retablo con el escudo Gil.

Ya en 1751 se constata la importancia de los ganaderos de esta población cuando se señalan las cañadas de esta región, fundamentalmente para ganado lanar.

Como dato curioso, el púlpito de la iglesia parroquial está fechado en el año de la Revolución Francesa: 1789, cifra que se aprecia en el relieve de forja inferior del mismo.

En 1812 el Ayuntamiento de Béjar reconoce a Valdesangil con término propio, aunque continúa como pedanía de aquella villa.

Cruces en el "Calvario" de la entrada al pueblo.

A la entrada del pueblo (en las afueras, para los habitantes) existía desde hacía siglos un Calvario con tres cruces de granito que, en 1901, fue renovado a estilo neoclásico por el escultor Juan (Román) Manuel Hernández, hermano del también escultor el famoso Mateo Hernández. La cruz central es de 4,75 m de altura, que incluye el crucifijo con la escultura de Cristo. Las cruces laterales tienen 1,80 m y 1,64 m de altura.

 


 
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Leyendas:

El tesoro del francés.-

Cuentan los habitantes de Valdesangil que, en tiempos de la invasión napoleónica, un general francés que se retiraba hacia Francia, incapaz de llevar consigo el voluminoso botín conseguido, buscó en los alrededores una cueva en la que escondió su tesoro. Como existen tantas cuevas y oquedades en el entorno de esta población, se vio obligado a marcarla, señalarla de algún modo, para poderla encontrar cuando regresara años después, una vez finalizada la invasión y la guerra, para lo cual dejó su espada clavada en el suelo de la entrada de dicha cueva.

Tiempo después un pastor, ajeno a su significado, se tropieza con la espada del general francés y se la lleva a su casa como curiosidad. No sabía que había un tesoro tras la espada.

Años después regresa el citado general que, desesperado, invierte mucho tiempo en localizar sin éxito la cueva con su tesoro sin lograrlo, abandonando la empresa y regresando a su país.

Según los relatores, esta leyenda es totalmente cierta e insisten en que el tesoro está todavía en alguna de las cuevas del término, esperando que alguien lo encuentre.

  Abundan por todas partes leyendas que se refieren a tesoros escondidos en cuevas o bajo tierra, cuyo descubrimiento o recuperación se deba realizar por medio de una espada y en esta región, tan impregnada de idas y venidas de cristianos y musulmanes, no podía ser menos. A pesar de ello, los naturales de la población consideran la historia como verdadera.

 


 
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Agradecimientos:

   A todos los habitantes de Valdesangil, que nos han prestado apoyo e información detallada muy útil para la recopilación de los datos necesarios y para la confección de esta página. Son personas afables, sinceras y comunicativas, además de grandes conocedores de su entorno.

   Destacaremos la información más autorizada sobre determinados temas suministrada por Don Agustín, el párroco de Valdesangil, persona culta, curiosa y estudiosa, además de preocupado por la salud cultural del pueblo.

   Así mismo, la colaboración de Javier Sánchez Bernal, que se preocupa de trasladar los datos de nuestra población a la Enciclopedia libre Wikipedia.

   Citaremos también, entre las publicaciones especializadas en flora, fauna, historia de la región y descripción del entorno, que se han utilizado en la confección de esta página, las de J.A. Oria de Rueda y Justino Díez ("Guía de árboles y arbustos de Castilla y León"), Raúl Bueno Hernández ("Las aves de la sierra de Béjar"), José Luis Gallego ("Descubrir los bosques"), Jaromir Pokorny ("Árboles de Europa"), etc. que nosotros recomendamos desde aquí a todos los que deseen profundizar en estas materias.


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